Consecuencias del consumo de carne procesada en la tercera edad.
Si tienes 60 años o más, eres de los que consume carne roja o procesada como tocino y salchichas todos los días y crees que, porque son fuente de proteína te darán más fuerza muscular.Te invito a leer este articulo donde descubrirás las verdaderas consecuencias de su consumo y cómo evitarlas.
En el tema de salud de hoy te explicaré el efecto de consumir carne en la tercera edad y su repercusión en la actividad física y agilidad.
¿Crees que es beneficioso o perjudicial? Veamos que dicen los expertos.
Sabemos que la carne es una fuente importante de proteínas, vitamina B12 y aminoácidos esenciales. Durante años su consumo se ha asociado a un mejor funcionamiento físico, sin embargo la carne posee altos contenidos de grasas saturadas y trans, por lo que incluirla en nuestra dieta como rutina es perjudicial para la salud.
¿Qué son las grasas saturadas y trans?
Los alimentos hidrogenados o grasas trans, son aquellos que contienen grasas hidrogenadas, que se crean al someter a una reacción química (hidrogenación), los aceites vegetales líquidos como el de oliva, girasol u otra semilla, de esta forma se logra modificar su estructura molecular y se vuelven más estables y duraderos para cocinar ciertos alimentos, pero se convierten en grasas saturadas nocivas para la salud.
Los científicos han descubierto que la ingesta de ácidos grasos saturados y trans, ocasiona incremento del colesterol total y colesterol LDL, conocido como el "colesterol malo", este tipo de grasas también aumentan los procesos inflamatorios y factores de inflamación, lo que se traduce en disminución del funcionamiento físico y a su vez aumenta el riesgo de padecer enfermedad coronaria, aumento de peso, resistencia a la insulina y algunos tipos de cáncer, en especial de mama y próstata.
Relación del Consumo de carne procesada y disminución de funciones físicas en adultos mayores.
En las últimas décadas en países europeos como España se ha evidenciado un aumento en la población de adultos mayores, en consecuencia, cada vez hay más personas padeciendo de limitaciones funcionales y cognitivas.Un factor que se ha asociado a estas discapacidades son los comportamientos de salud inadecuados y que pueden ser modificables como el estilo de vida sedentario y una dieta poco saludable.
Un estudio reciente realizado en una comunidad de adultos mayores en España, asoció el consumo de carne procesada con mayor riesgo cardiometabolico, y demostró que 100 g/día de carne procesada aumenta 23% más, el riesgo de alteraciones de la agilidad y movilidad, en las funciones físicas de los miembros inferiores principalmente.
Si te preocupa tu salud y quieres conservarla, es recomendable que sustituyas estas carnes de tu dieta por otras fuentes importantes de proteínas (pescado, aves, carne roja magra, legumbres, y nueces) y complementes con un estilo de vida saludable en general, como realizar ejercicios al aire libre, trotar, yoga, etc. Esto te llenará de bienestar, y mejorarás tus destrezas físicas.
No hay evidencia hasta ahora demostrable que la carne, a pesar de su alto contenido de proteínas, te proteja del deterioro del funcionamiento físico y fuerza muscular en la tercera edad.
Sin embargo si se ha demostrado que reducir su consumo incrementa la salud.
Si te ha gustado el artículo puedes comentarme que haces actualmente para llevar un estilo de vida saludable, y que resultados positivos has obtenido con la práctica.



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